conversaciones de insomnio (2)

Como se está volviendo costumbre, el señor Morfeo no se dignó en visitarme durante la noche (¿qué le (me) está pasando?) y volví a tener otra noche de insomnio esta semana… pero, bajo el cobijo digital de MSN, aproveché el tiempo para dialogar con el mismo conocido con el que suelo conversar a esas altas horas de la madrugada (supongo que Morfeo no nos visita de manera simultánea o algo así).

Ahora la plática se tornó hacia qué hacer cuando alguien deja de querernos. Lamentablemente, se enfrentaba a un problema personal, que tuvo la confianza de compartir conmigo: un rompimiento. Si, el fatídico instante en el que una relación se termina y decidimos dejar atrás a la respectiva pareja (en turno, para este caso) por algún motivo específico: celos, cansancio, monotonía, falta de comunicación, incompatibilidad, rutina, odio, infidelidad, secretos…

Una pregunta le rondaba en su mente, y fue el detonante para todo un intercambio de ideas, plasmados en caracteres: ¿Cómo dejar de amar a esa persona que representaba lo más querido de toda nuestra existencia?

La charla se adentró un poco en la situación que se le presentó y el cómo tomó la decisión de seguir adelante con su vida, dejando atrás tantas cosas… ¿Cómo superar a alguien a quién le dimos tanto de nosotros? Esa persona con quien compartimos emociones, problemas, gustos, triunfos, tristezas y demás momentos que hacen de nuestra propia vida toda la experiencia que es.

Ésta vez, no supe qué responder… simplemente lo “escuché” (bueno, más bien lo estuve leyendo) durante unas horas, mientras desahogaba un poco de su pena y recordaba mis penurias personales al respecto (triste pero cierto). Noté mucho coraje (¿ardidez?) y otro tanto de tristeza en la manera en como escribía (aunque lo puedan dudar, es posible identificar el humor de alguien por como redacta), pero como lo conozco un poco, pude escudriñar que realmente tenía nostalgia.

Añoranza de un pasado, que tal vez no volverá…
Y respuesta natural (¿predecible?) el tener que conformarse con amores de una noche. Asunto del que no estuve del todo acorde y así se lo hice saber (simplemente sabía que lo dejaría más vacío de lo que se sentía actualmente)

¿Es tan raro querer mantener un compromiso?
Si es resultado de una necesidad básica de todos los humanos: el sentirnos queridos y protegidos por alguien más… ¿por qué es tan difícil cada vez?

Published by yoSoyTono

•–connecting the dots between people, technology, and marketing & communications –•

Leave a comment