“Tú no sólo cambias la hoja, sino que la desprendes”, y un silencio sepultural apareció en la cocina, me quedé helado y no supe qué más decir. Impactante manera en como mi hermana menor hacía cerrar nuestra larga conversación mientras desayunábamos.
Me quedé callado, no porque me hubiera disgustado lo que dijo, sino porque era exactamente la explicación “resumida” que estaba buscando. Breve, concisa, tajante… una síntesis bastante acertada del porqué de las personas que no estaban actualmente en mi vida.
No quería debatir, necesitaba reflexionar al respecto… ¿o sería más bien el aletargamiento post desayuno que no me dejó pensar con sagacidad para encontrarle un argumento en contra de su comentario? Sea como fuere, ese comentario me ha rondado desde entonces… y cada vez que lo pienso, creo que no pudo ser más adecuado.
El silencio en la cocina fue enmarcado por todos los sonidos ambientales típicos de un sábado por la mañana: vecinas hablando de sus hijos con otras vecinas, música de radios sintonizados en AM, automóviles pasando por la calle, ladridos de perros al ser sorprendidos, niños jugando en el parque cercano…
A días de esa plática, aún no he encontrado si estoy equivocado en mi comportamiento, apartándome totalmente de las personas que (por cualesquiera que fuera el motivo) ya no están cerca de mí. A veces me conflictúa que ya no estén presentes, pero sé que, en su momento, los motivos fueron suficientes para haber tomado esa decisión; además, fue resultado de una situación bilateral, no puedo tener todo el crédito (lo declaro en mi defensa).
Las hojas se desprenden y se dejan en algún lugar… el recuerdo, a veces, no es más que una manera de torturarnos. No, no he intentado regresar ninguna de las hojas que he desprendido, desconozco si será posible o bajo cuáles circunstancias deberé hacerlo… intento no pensar en ello, quiero concentrarme en seguir escribiendo hojas, cuartillas que sean interesantes en el libro de la vida.
Creo fielmente que cada persona que pasa por nuestras vidas tiene una misión, no es coincidencia que estén o que se hayan ido. Lo importante es aprender de ellos mientras están con nosotros o del desprendimiento…
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